¿Sabes que la positividad en la enfermedad no sirve de nada si no es el momento para ella?

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¿Sabes que la positividad en la enfermedad no sirve de nada si no es el momento para ella?

¿Cómo que la positividad no sirve de nada?

A ver, vamos por partes…. La positividad tiene sentido y te puede ayudar a ver la vida con otras gafas, pero digo que no sirve de nada porque si esta positividad no está sustentada por unas creencias que la reafirmen o unos cono-cimientos que la sustenten no deja de ser una máscara emocional.

Durante un proceso de enfermedad son muchísimas las personas que se creen con el derecho de darte consejos sin que los pidas, y muchas veces estos consejos vienen de personas que no pueden entender la soledad de la enfermedad. Sólo los que han pasado por un proceso de este tipo pueden entender cómo uno se puede sentir, y es insufrible oír a personas que no tienen esa experiencia decirte; Tienes que ser positivo!!!

En primer lugar no tienes que hacer nada, el “tener que” indica obligación y obligado obligado, solo está el vivir, comer, beber agua limpia… Querer que alguien sea positivo es imponer la percepción de la persona que lo cuenta.

Ante la enfermedad el positivismo viene determinado por varios factores. Entre ellos está el momento en que la persona se encuentra. En la fase inicial de la enfermedad se produce un duelo con sus respectivas fases de negación, rabia, depresión, comprensión y aceptación, y es sólo cuando se ha hecho este proceso que la persona está preparada para afrontar su proceso.

Mantener una actitud positiva durante este proceso de duelo evita que se haga completamente  el curso, y al final puede resultar contraproducente, pues las etapas se deben pasar y si alguna de estas no terminan su proceso puede que salgan con el tiempo y que la curva de la recuperación anímica se vea truncada en algún momento provocando recaidas.

¿Qué hacer para recuperar la positividad?

En primer lugar, tomar conciencia en todo momento de la fase en la que nos encontramos, eso permite tener un control sobre la situación, que a pesar de no evitar poder sentirse mal, permite tener la sensación de control.

Si la educación emocional formara parte de nuestra sociedad y aquellos que se rodean a personas en estas fases entendieran esto, dejarían de imponer su realidad deseada. Aquellos que sufren el proceso permitirían que este siguiera su camino y dejarían de intentar ocultar los síntomas anímicos a través de medicación que si bien es cierto que los mitigan, no dejan de prolongar los estados cuando detrás no hay una vía de escape hacia su expresión y la comunicación sobre ella.

Es muy importante distinguir entre el duelo y la depresión profunda, aunque en ambos casos hay etapas similares. En la primera deberíamos permitir sus estados y recibir el soporte de aquellos seres queridos, sin juzgar, simplemente acompañando, hablando y razonando el para qué se produce, pero nunca ninguneando el estado, pues eso hace que el que lo sufre se sienta incomprendido y se enquiste más. En el segundo caso se requiere, la mayoría de veces, de un profesional que permita sacar aquello que termina generando la presión.

Factores clave de la positividad

Uno de los factores que he visto que son claves, es el tener objetivos, el tener un para qué vale la pena seguir adelante, un estímulo que permita a la persona dejar de dar vueltas alrededor de lo mismo y poner el foco a una finalidad, ya que cuando se tiene un objetivo se puede caminar hacia él, y cada paso que nos acerca aumenta la seguridad, la fuerza, la pasión y la positividad.

Otro factor clave es el conocimiento del proceso de la enfermedad, y no estoy hablando de las consecuencias si las cosas no van bien, eso se puede conocer pero nunca darle credibilidad. Hablo de entender las leyes de la enfermedad para poder sentir en tu cuerpo en que momento te encuentras

En fin, si eres una persona a la que le han diagnosticado una enfermedad o conoces de alguien que está en esta situación deja que el estado anímico siga su curso, háblalo, coméntalo, y permite que los que están contigo sean cómplices de este proceso y te acompañen, pues este es un camino que vivido en soledad lleva un peso muy importante, y por qué no, dejar que el peso quede repartido para poder terminar el camino con la mayor fluidez y conseguir una positividad con cimientos…

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Por | 2017-08-22T16:45:17+00:00 mayo 1st, 2017|Creencias|Sin comentarios

About the autor:

Nacido cerca de Barcelona en 1977, a los 35 años paso por una experiencia de vida que provoca un cambio en mí y empiezo a investigar y profundizar en las causas de las vivencias que se dan en la vida. Investigo sobre la enfermedad y descubro otras opciones que me permiten empoderarme y auto-responsabilizarme, y de esta manera, poder tomar las decisiones que marcan el rumbo hacia obtener resultados en salud imprevisibles.
A raíz de eso, me propongo dar a conocer todo aquello que he ido encontrando y comprobando, para que todo el que quiera pueda beneficiarse…

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